martes, 6 de mayo de 2025

EL TIO Y AQUELLA MOTO....

 No se porque pero esta tarde mientras rodaba en bicicleta por una calle rural, vaya uno a saber porque cosas raras de la memoria sin motivo alguno vino o vinieron en todo caso a mi cabeza, un par de historias de mi Tio Raul, uno de los interesantes personajes de mi familia, que justamente en este instante me esta dando ganas de desarrollar, pero eso serán otros capítulos; hoy quiero centrarme en este sujeto y en al menos 2 historias puntuales.

En primer lugar quiero comentar brevemente un poco de el, quien al momento de estas historias no tendría mas treinta y pico de años, muy buena pinta, muy bien parecido, dueño de unos ojos verdes increíbles, de físico poco imponente, bajito pero bien armado, un andar que ya al verlo acercarse algo dentro tuyo te decía: "....este petiso me caga...", aunque quiero aclarar que no era un sinvergüenza o delincuente, era un tipo muy hábil para hacer negocios; extremadamente mujeriego, yendo para esta altura ya por su segundo matrimonio y despues vendrian cincuenta mas aunque solamente tuvo dos hijas con mi tia "original" por asi decirlo y una hija con la "copia", que fue la segunda, las demás ni existieron en el universo familiar.

En en cuanto a su ocupación mas o menos había arrancado de muy  joven como camionero con su propio camión y en poco tiempo vio que el asunto iba por otro lado y se transformo en empresario en el rubro transportes de pasajeros y turismo, lo que lo llevo a conocer a su segunda esposa, una "tana" hermosa, una Gina Lollobrigida, un Sophia Loren, alta, de hermosos rasgos italianos, morocha de piel blanca, ojos muy negros y profundos, un fisico increible, una finura, clase y educación que pocas veces volví a ver y encima, se sumaba a todo eso, que se vestía y  maquillaba de una forma despampanante y cabe aclarar a esta altura que lo que voy a relatar ocurrió alrededor de mediados de la década de 1970 aproximadamente, asi que imaginense una mujer de una belleza escultural de esa época.

La "Tana"- quien dolorosamente falleció muy joven- era propietaria y gerente de una agencia de Turismo, donde yo, con alrededor de 14 o 15 años trabajaba de cadete, mientras que el tío para esa altura era propietario de dos micros de pasajeros locales, colocados en diferentes empresas, y tres micros para el transporte de turistas por todo el país habiendo hecho sociedad para ello con la "Tana", así que les iba muy pero muy bien.

En la empresa trabajaban como choferes otro tio mio, personaje hermoso y a quien quiero mucho, y uno de mis primos mayores.

La primera historia es muy chiquita y simple pero sin duda va a pintar mas o menos, la personalidad del tío; una tarde encontrándome de gusto en la agencia cebando mates a la "Tana" solamente porque mi tío tomaba café, el me dice que lo acompañe hasta el galpón de los micros para ayudarle en no se que, asi que subimos a su auto , bastante nuevo por cierto, y nos dirigimos hacia el deposito; cuando llegamos a la esquina de una avenida donde había una importante agencia de Ford nos detenemos en el semáforo lo que hace que yo mire aburrido hacia la vidriera del comercio e inmediatamente le diga a mi tío: "...miraaa....¡¡¡....miraaa...¡...la nueva coupe Taunuuuuss¡¡¡...", en referencia al vehiculo que solo hacia un par de dias se habia empezado a promocionar en televisión; el miro a la vidriera, se bajo un poquito los anteojos tipo Ray Ban espejados que siempre uso, e inmediatamente estaciono, se bajo y con su tranco cansino pero decidido enfilo directo a la entrada del local y obviamente seguido por mi a una prudencial distancia para no perderme detalle.

En el local se dirigió directamente hacia la coupe e inmediatamente se acerco el vendedor, un gordo conocido con quien ya había hecho negocios, hablaron brevemente y se dirigieron hacia la oficina y luego de unos minutos -para abreviar- ya ibamos hacia el deposito en aquella coupe, la primera que había llegado a la ciudad porque recien la estaban promocionando, color celeste metalizado con techo vinílico blanco, llantas deportivas y accesorios cromados, totalmente impoluta y recuerdo la frase del tio: "...para tener éxito...hay que proyectar éxito...".

Cuando volvimos a la oficina de la agencia allí estaba la "Tana" atendiendo a un cliente, quien sin lugar a dudas por las vidrieras, nos vio llegar, estacionar en la puerta y  bajarse al tío con la calma y estilo habitual, ingresar al comercio saludar con una amplia sonrisa a los clientes y un beso en la frente a su esposa quien lo miraba con una expresión entre impávida y perpleja, para luego sentarse en un sillón mientras  me pedía que le sirviera un café, ofreciendo a los clientes; casi inmediatamente el cliente que estaba con su esposa interrogo a mi tío sobre la coupe muy entusiasmado, el tio le explico todo con una suficiencia increíble, acto seguido lo invito a verla y después lo llevo a dar una vuelta a la manzana; al regresar el tipo estaba tan contento que sin pensar mucho y hablando a la mujer solo de la coupe compro el viaje sin mas vueltas.

Cuando se hubieron retirado los clientes y quedamos los tres solos, la "Tana" giro su sillón hacia mi tio afirmo un codo en el escritorio y puso su mano en la barbilla mientras mi tio hacia una seña con su mano como preguntando "...que?" para luego de un breve e incomodo -al menos para mi- momento de silencio la "Tana" simplemente le contestara "...nada..." y siguiera en lo suyo.

En los días sucesivos mi tío con la "Tana" preparada al mejor estilo actriz y la coupe inicio una campaña de marketing que incluía en circuito de la parada en la puerta de la agencia y la vueltita de algún cliente entusiasta por lo que yo simplemente recordaba la frase "...para tener éxito...hay que proyectar éxito...".

Ahora, alguien se preguntara que tiene que ver todo esto con la moto del titulo, pues bien, tanto mi tio, como mis otros tíos siempre fueron afectos a las motos e incluso tenia amigos ligados a la venta pero era algo que ya había dejado pero seguía en contacto.

Casi en simultaneo con la compra de la coupé surge un viaje con un contingente pero al cual solo debía llevar hasta Córdoba, ya que habían venido en un micro de otra empresa que se había roto y lo contrataron a él para devolverlos a su ciudad natal; armó la salida con mi primo como segundo chofer y ambos partieron hacia Córdoba Capital, la cosa era simple, ir dejar y volver, previo cobrar en la agencia de micros en esa ciudad.

Fue un viaje normal y una vez que llegaron en circunstancias en que estaban cobrando en la agencia cordobesa -todo esto relatado por mi primo-, el dueño de la agencia comenzó a elogiar el micro y en un  momento determinado le pregunto a mi tío sino tenia intenciones de venderlo ya que el de ellos y que había quedado en la costa ya estaba en condiciones de ser cambiado, el tío, en un gesto muy característico de el junto las dos manos formando un triangulo con los dedos indices sobre la boca, lo que indicaba que su cerebro estaba encendido, y siempre con sus anteojos Ray Ban colocados como buen jugador de poker tiro una cifra sobre la mesa mientras mi primo apretaba los dientes para no reaccionar y luego de un par de negociaciones finalmente se concreto la venta.

Se hicieron documentos y el dinero fue entregado en efectivo cosa que mi tío defendió como condición sine qua non, y aclaremos que era década del setenta, la confianza primaba sobre todas las cosas.

Y ahí estaban mi tío y el primo a pie en medio de Cordoba, asi que arrancaron para la terminal de ómnibus para conseguir un transporte para la costa; después de varias cuadras charlando y casi paseando llegaron frente a la vidriera de una casa de venta de motos e inmediatamente algo llamo la atención del tío, una enorme moto negra marca Honda modelo Goldwing cero km y que prácticamente estaba sola al frente del centro del salón.

Acto seguido y sin mas preambulos el tio entro a la agencia, se dirigió hacia la moto y también en el acto un vendedor estaba al lado de el explicando todas las características y bondades de la moto, pero hubo algo que claramente llamo la atención del tío y fue el hecho de que el vendedor le dijera al momento solo había tres en todo el país, una aquí, otra en Buenos Aires y otra en Rosario, todas en agencias para muestra, mi tío le pidió al tipo sino le permitía hacer una llamada telefónica a lo que obviamente el vendedor accedió, se encerró en la oficina y hablo varios minutos, salio y alli comenzo la negociación, que termino abruptamente cuando mi tío puso un precio a su conveniencia, tomo el maletín donde llevaba el producto de la venta del colectivo y lo abrió arriba de la mesa para que el tipo viera a que se refería, contado efectivo.

Era una época donde comprar una moto era como comprar una bicicleta, te la entregaban con una factura y vos hace lo que quieras, así que al rato ya estaban montados en esa bestia rumbo a la costa.

El viaje fue maravilloso -según el relato de mi primo-, cabalgar el viento sintiendo el poder de esa bestia bajo ellos, incluso hasta se dio el lujo de manejarla mientras mi tío iba de a ratos de acompañante disfrutando el paisaje.

En poco tiempo estuvieron nuevamente en la costa y estacionando en la puerta de la agencia de turismo donde tanto la "Tana" como yo los vimos azorados bajar de ese bicho para nosotros totalmente extraño pero ni ella ni yo hicimos el mínimo intento de salir a ver de que se trataba, simplemente esperamos a que el tío entrara, besara cariñosamente a su esposa, a mi, se sentara, preguntara por la nena, me pidiera un café y entonces vino la pregunta: ....Raul....y el micro? e inmediatamente la respuesta que de antemano se sospechaba: se había presentado un buen negocio, había que cambiarlo porque estaba interesado en algo de mas largo alcance, hizo un estudio de costos y beneficios, no podia traer todo el dinero en efectivo y la moto surgió como una interesante inversión de una parte del dinero que le iba a rendir alguna ganancia interesante en la ciudad y acto seguido pasamos a otros temas.

Lo que siguió después fue una campaña de marketing al estilo mi tío, que incluía paseos muy onda cheta con la "tana" de acompañante, tomar cafés en los sitios frecuentados por motociclistas importantes de la época, la ayuda de algún viejo compañero de rutas que hacían propaganda resaltando el hecho de que era la moto del futuro y una de las únicas tres de Argentina hasta el momento y un largo etcétera,  y un dia de golpe la puesta en venta con una agresiva divulgación.

La puja entre los candidatos fue feroz que incluyo ofertas, contra ofertas y ofertas y contra ofertas entre ellos mismos hasta que finalmente se vendió en la suma que mi tio quiso y necesitaba para su siguiente proyecto.

Y para no hacer mas larga esta historieta, una tarde mientras la "Tana" y yo estábamos en la agencia apareció mi tío con su coupe junto a mi primo, simplemente nos dijo: "....vengan..." haciendo una seña desde la puerta, la "Tana" trataba de explicarle que era horario de comercio pero el tio solo le dijo que cerrara y subieramos al auto así que conociéndolo solo subimos, no preguntamos nada y tuvimos la charla mas casual que se podia tener en esas circunstancias; cuando nos dimos cuenta estabamos entrando al deposito de los micros e inmediatamente ahí, en medio del galpón, brillante, enorme, orgulloso, estaba un gigantesco micro de tres ejes, con el nombre de la empresa en todo su lateral.

Nos bajamos sin decir ni una palabra y caminamos hacia el micro con el tío guiándonos, acciono algo debajo del micro y la puerta se abrió con un ....pffffffffff¡¡¡¡, con un gesto caballeresco le cedió el paso a la "Tana" quien subio y al mirar hacia atrás abrió los ojos con asombro y comenzó a caminar hacia sus entrañas, luego subí yo y me imagine que eso seria como si te tragara una ballena, era hermoso, tenia un baño digno de una casa, una cabina privada con camilla y equipamiento tipo enfermeria, cocina, los asientos eran semicama, conecciones para auriculares -una locura para la época- boton para llamar a la azafata y montones de cosas que lo hacían especial y de hecho durante varios años fue único en la zona.

La empresa adquirió un prestigio muy grande e inicio así la era de los viajes internacionales, recuerdo Brasil, Chile, Bolivia, Paraguay, Peru¡, tantos lugares.

Y así fue como llegamos a la parte de la moto, que primero fue un micro y que despues volvio a ser un micro pero lo mas importante es que el tio convirtió en poco tiempo lo que todos pensaban que era un ladrillo en oro .....

"...para tener éxito...hay que proyectar éxito...".