jueves, 1 de julio de 2021

No pudimos salvarnos...

 Debí quererte menos, 

debiste ser peor, 

o quizás mejor.


Debí no haberte mirado, 

debiste haberme ignorado,

todo salio tan mal.


Debí ignorarte, pero....

no pude.


Supiste irte a tiempo, 

cuando no quedaba nada, 

cuando todo se estaba hundiendo.


Debí ignorarte, pero...

no pude.


Uno debía salvarse, 

los dos era imposible, 

nunca es asi.


Debí ignorarte, pero...

no pude.

lunes, 28 de junio de 2021

Pensamiento relativo..

La vida no es justa

es una verdad total

pero que sea verdad

no la hace buena

no la hace mala


Que seas injusta

no te hace buena

no te hace mala.


La vida es intensa

es algo relativo

pero que sea relativo

no la hace real

ni la hace irreal.



Que seas intensa

no te hace buena

no te hace mala.


No duele que seas injusta,

duele que seas tan real.

jueves, 3 de junio de 2021

General Villegas...aquel viaje....

Si alguien ha leído esto y espero que si, recordara que en algún momento mencione que en mi primer salida al moto encuentro de Mar Chiquita conocí en un cruce a mi amigo Juan Carlos con quien quedamos en otro momento y circunstancias realizar alguna salida juntos, ya que el viajaba mucho y tenia muchos amigos moteros.
Ocurrió entonces que si mal no recuerdo a mediados, creo, de 2015 me llamo un jueves a la noche, alrededor de las 21 horas y me invito sin mucho preámbulo a viajar a la ciudad de General Villegas donde se iba a realizar un moto encuentro ese mismo fin de semana y al consultarle cuando salíamos me dijo frescamente mañana a la mañana, por lo que teniendo terribles ganas de viajar le dije que si casi sin pensarlo quedando en encontrarnos a las 7 de la mañana del viernes en el cruce de las Rutas 227 y 226, lugar donde alguna vez nos conocimos, y a esta altura cabe aclarar que era ya entrado el invierno o por lo menos fin del otoño por lo que los fríos eran bastantes intensos, con importantes noches heladas aunque con días cálidos.
Cargue la moto con lo necesario y me acosté, dormí poco y me levante a las 5 y 30 horas, me abrigue con lo mejor que tenia y lo mejor que pude, calenté bien la Brava y arranque, el frío era espantoso, cortaba y pasaba cualquier ropa.
Hice varias paradas porque la helada que había caído   era salvaje y finalmente llegue al lugar del encuentro cuando empezaba a amanecer y fue ahí donde vi el mensaje de mi amigo en el que me decía que se iban a atrasar un rato porque uno de los del grupo se había dormido, así que tome unos mates con el agua que llevaba en el termo para mitigar  un poco el frío porque en el cruce no hay ni una planta siquiera y decidí seguir camino hasta Tandil o sea casi 70 kms para adelante, previo mandar un mensaje a Juan.
Llegue cerca de las 9 a una estación de servicio y me acomode en el interior, no podía creer lo cálido que era eso¡¡¡ pedí un café con leche y me quede muy quietito, mientras sacaba cuentas que aun nos quedaban desde allí unos 460 kilómetros, lo que es mucho al paso que llevábamos.
Cerca de las 10 creo, cayo un grupo de lo mas variado, constituido por Juan Carlos en su Gilera 275, un sobrino de el en una Honda Magna 750, otro sobrino en una Honda XR 125, un empleado bancario en una Motomel S3 125, recién sacada de la agencia con sus primeros 200 kms hechos desde Mar del Plata hasta Tandil.
Los mas equipados eramos Juan, el sobrino de la Magna y yo, mientras que los otros 2 eran medio improvisados y le habían cargado sus equipos a la Magna que podía llevar cualquier cosa encima.
Estaba haciendo memoria y recordé que también iba un muchacho de quien no recuerdo ningún detalle en una Yamaha F16 de 180 c.c. con quien íbamos a tirar juntos por una cuestión de cilindrada.
Después de los saludos de rigor y presentaciones, cargar nafta y tomar algo caliente, salimos a la ruta y la verdad que desde allí en adelante se volvió muy placentero pero el paso que llevábamos era muy lento porque tanto el XR 125 como el Motomel 125 con el viento iban a no mas de 70 u 80 kms en parte y constantemente nos separábamos, parábamos, perdíamos algunos y los volvíamos a encontrar.
Recuerdo en algún punto de la ruta una parada que hicimos para reagruparnos y tomar unos mates o creo que hubo una pinchadura, en que llego el pibe de la Magna que como viajaba muy rápido se había quedado muy atrás y cuando va a parar la moto nota que la llave que va colocada adelante y abajo a la izquierda, no estaba, la había perdido por lo que dio la vuelta y se volvió unos kilómetros por si existía la posibilidad de encontrarla porque tenia un llavero de color naranja fuerte muy grande pero al rato volvió sin nada.
Ahí se planteaban dos escenarios, si paraba la moto soltando el cambio seguramente la podía poner en  marcha de vuelta con el encendido porque quedaba en contacto pero no podia quitar el contacto, con lo cual se iba a agotar la batería y esa moto no tiene patada.




Así que a alguien se le ocurrió en probar las llaves de todas nuestras motos por si alguna le iba, cosa que resulto acertada porque al probar la llave de mi Brava le andaba perfectamente, podía usar mi llave sin problema.
Así que de ahí en adelante el no se iba a separar de mi porque cada vez que parábamos el paraba la moto con el cambio y sacaba el contacto con mi llave y luego para encenderla la volvía a poner en contacto con mi llave y me la devolvía hasta la próxima parada.
Pero las cosas no iba a terminar ahí porque creo que antes de llegar a Bolívar y ya cayendo la tarde la moto de Juan Carlos empezó a tener problemas, hacia un corte y se paraba, nos dimos cuenta que el tema era la batería que obviamente se había puesto en corto, cosa que teníamos que solucionar a la brevedad antes que cayera la noche y faltando apenas unas 5 cuadras para llegar a un lugar en Bolívar donde atender la moto, se corto del todo y se planto, así que vi algo que jamas volví a ver, mi amigo Juan con sus 70 años se bajo, y empezó a empujar la moto llevándola al trote por esas 5 cuadras hasta un lugar muy particular, quienes todos conocían como el taller de "La Rosita" aunque no se llamaba así, sino por lo que había encima del taller.






Ese lugar era un tallersito pequeño pero de una prolijidad y una atención increíble, atendido por un muchacho con muchísimo conocimiento en motos, el que luego de un rato soluciono el problema mientras nosotros mateabamos y nos divertíamos un poco, pero también nos dábamos cuenta que iba cayendo el atardecer y estábamos a 225 kilómetros de Villegas, con buena ruta hasta Carlos Tejedor pero de ahí en adelante un desastre.






Así que finalmente movimos, luego de unos kilómetros cayo la noche, con la noche el frío y con el frío una niebla densa, pero muy densa.
En ese momento las cosas comenzaron a ponerse densas como la niebla, el asfalto muy roto, apenas si veíamos a que iba adelante, la niebla mojaba los visores, si los habríamos nos empapábamos los ojos; recuerdo que en medio de esa cerrada fila que llevábamos un camionero inconsciente se largo a pasarnos a toda velocidad y de repente apareció otro vehículo de frente lo que hizo que ese idiota se cerrara y en forma milagrosa cupiese entre mi compañero y yo que íbamos separados por la distancia justa para que entrara el camión pero de todas maneras el susto y los insultos viajaron varios kilómetros con nosotros.
Finalmente y después de una penosa procesión llegamos a un cruce muy iluminado, giramos hacia algún lado y seguimos rodando hasta que el supuesto "baqueano", que no era otro que el muchacho del FZ, por haber vivido en General Villegas, nos aviso que nos habíamos pasado de largo, por poco, pero tuvimos que volver unos kilómetros.
Una vez que ubicamos el predio la cosa cambio; llegamos hasta allí, pagamos nuestra entrada y buscamos ubicación.
En el lugar había bastante gente, muchas motos, mucha música y todo pintaba excelente, nada que ver con el clima espantoso de la ruta.
En el centro del predio había un lago artificial que reflejaba las luces del pueblo y también las luces del encuentro y fiel a mi costumbre directamente enfile para la orilla del lago, alejándome un poco de las luces y el ruido, baje mi equipaje, arme mi carpa y me puse ropa cómoda para dedicarme a disfrutar de la música, la comida y obviamente tomar algo en la cantina porque ya eran mas de las 9 de la noche.....increíble¡¡ .....estaba viajando desde las 5 y 30 de la mañana y no sentía ni la menor fatiga.
Después de que cada uno se acomodo, cenamos, conseguimos algo para tomar y estuvimos un rato escuchando las bandas que tocaban esa noche pero finalmente a eso de las 2 ya no pude mas y me fui a dormir.
Me dormí instantáneamente porque no recuerdo nada mas que llegar a la carpa, tirarme en el colchón inflable y sentir el ruido de los pájaros del día siguiente.
Sentía que alrededor hablaban, ruido de motores de moto, música a lo lejos; mire mi reloj eran como las diez de la mañana, había mucha vida afuera y se notaba que el clima estaba excelente, nada de frío ni viento; al abrir la carpa de pronto me encontré con un paisaje espectacular de un lago de aguas quietas que reflejaban el cielo y el entorno, el sol calentaba en forma agradable, en resumen un día genial.
Salí de la carpa y salude a todos para después tomar mis cosas de higiene y dirigirme al baño, a las duchas.
Después me prepare buenos mates y me senté a charlar en la rueda con todos los demás, sobre el viaje, que hacia cada uno, de donde eramos, en fin, conocernos realmente; decidimos comer algo en la cantina y dar unas vueltas por el predio, las costas del lago, un largo malecón que había hasta el centro del lago casi y obviamente mirar motos y mas motos.
En el centro del predio se había preparado una gazebo muy grande con sillas y una pantalla tipo auditorio, por lo que nos acercamos a ver una cartelera que había en ese lugar descubriendo que a la tarde se iba a exhibir "La película del Vikingo", que seria la historia de un motero protagonizada por un motero diríamos algo particular a quien todos conocían como el el Vikingo y estaba acampado ahí nomas, así que decidí que iría a verla porque la verdad para mi era algo bastante nuevo y hasta raro ya que no hay que olvidar que era mi tercer moto encuentro por lo que no estaba muy seguro que era que en cada lugar o algo así.
A las tres de la tarde creo, se iba a realizar la tradicional caravana por la ciudad, costumbre  que con el tiempo se ha perdido, así que después de comer algo decidí meterme en la carpa y dormir un ratito, no porque me sintiera cansado sino por puro placer; la verdad es que me todo parecía muy lento, como si el reloj hubiera bajado la velocidad y así pareció que me hubiese desmayado porque me dormí profundamente en el acto.
No tengo idea que paso ni el tiempo que paso, solo se que fue como no estar, esa es la sensación que me dio ese tiempo que dormí porque me desperté mas descansado de lo que jamas en mi vida me había sentido, relajado, con la mente en blanco, incluso con esa cosa rara de casi no tener mucha idea donde estaba, pero si tengo bien claro que era espectacular sentirse así; mientras volvía a la realidad empece a recordar por los ruidos, música, motores, gente que gritaba, donde estaba y que estaba haciendo, así es que abrí el cierre de la carpa, el clima era excelente y el sol ya estaba yéndose por el oeste a mitad de camino entre el horizonte y la copa de los arboles tirando sobre el lago totalmente quieto una suave luz naranja que se mezclaba con el celeste del cielo de arriba.
Eran como las cinco de la tarde o sea que había dormido como tres horas y ahí nomas los que estaban en una rueda mateando o tomando algo me dijeron que me había perdido la caravana, cosa que la verdad en mi estado de bienestar, era irrelevante; me vestí, prepare unos mates con mi propio equipo, fiel a mi costumbre y después de un rato recordé la famosa premier de "La Película del Vikingo" que iba a ser como a las seis o sea que estaba a tiempo y preparado.
En el lugar de la exhibición  estaba sentado en primera fila y al centro como debe ser obvio, el protagonista......"El Vikingo"..... rodeado de varios personajes muy afines a su figura y que le daba un halo algo místico, todo perfecto y acorde.
Lo que vino después la verdad, no se aun al día de hoy y habiendo visto ya un par de veces la tan mentada película, como describirlo, fue una hora y media de algo que se podría llamar de mil formas diferentes y que creo que cada uno debería juzgar luego de ver la película, pero seguro que mi imaginación estaba lejos de creer que terminaría siendo una obra de culto, así que acá nomas les dejo el enlace y se las recomiendo.

https://www.youtube.com/watch?v=qQQIV2kg1zc

Después de la película y ya entrada la nochecita el grupo decidió hacer un asado así que fuimos con Juan Carlos hasta el pueblo a buscar lo necesario, carne, pan y bebida, pero lo hicimos caminando ya que todo estaba cerca nomas mientras los otros armaban el fuego y de paso otro poco mas de charla ya que mi amigo resulto ser un tipo muy interesante, con mucha historia de vida o por lo menos de las que me gustan a mi, lo que nos llevaría a mas viajes y aventuras juntos.
Tuvimos una muy buena cena, sábado a la noche, teníamos para tomar algo y comenzaban las bandas grandes por lo que nos fuimos a la zona del escenario; de la charla durante la cena podría decir muchas cosas o nada, seria lo mismo porque se hablo de todo y de nada, fue solo disfrutar de buena compañía y divertirse.
No se que hora podría ser, pero no era muy tarde seguro cuando me acosté y volví a dormir de la misma forma, profunda y relajadamente a pesar de que había música y otros ruidos.
Mi despertar fue parecido al anterior, excelente, y encima con la expectativa de volver a la ruta¡, el día pintaba excelente, cálido a pesar de estar ya casi en invierno, todo marcaba que iba a ser un buen día de moto.
Mientras tomaba unos mates arme mi moto enseguida ya que por esa época no llevaba tanto equipo, lo básico nomas igual que mis compañeros, nos agrupamos y partimos en medio de saludos de otra gente de moto y de los organizadores que eran conocidos de Juan Carlos.


La vuelta no tuvo nada que ver con la ida porque así se estableció de movida, menos hueveo y mas acción, así que todo iba mas rápido y hasta mas divertido porque se empezaron a dar algunas "picas" entre nosotros, en buen sentido, ya que el XR 125 tiraba junto al S3 125 y era muy divertido ver dos motitos tan chicas ir al limite que no supero en ningún momento aun con buenos vientos los 118 kilómetros por hora y por tiradas muy largas, eran la chinita contra la japonesita y en mi caso empezamos a tirar con la Yamaha también al limite estableciendo algo así como la china mediana contra la japonesa mediana mientras los otros se limitaban a seguirnos y divertirse, así que recorrimos el mismo camino que de ida parando en un par de oportunidades para cargar nafta y tomar unos mates.
Como nota de color de la vuelta recuerdo si haber cruzado en algún punto de la ruta un grupito de varias motos chiquitas, 125 c.c. y 110 c.c. muy desmanteladas o tuneadas o como quieran decirles montadas por pibes muy jóvenes con sus chicas con apenas un par de mochilitas de equipaje y posteriormente donde había una estación de servicio donde paramos un rato, encontrar una control policial en cuyas manos cayeron todas estas motitos y sus ocupantes que habían quedado atrás nuestro; la consecuencia fue que en pocos minutos los pibes estaban de a pie con sus mochilas charlando con nosotros en la estación de servicio y sus motos partían en las cajas de las camionetas de la policía, mientras a ellos les quedaban como 250 kms para volver a casa, ignoro a la fecha como habrá terminado la historia.
La cuestión es que luego de esa intensa marcha llegamos al cruce de la ruta 226 y 227 donde debía separarme del grupo y recorrer pocos kilómetros hasta casa en solitario, teniendo todavía un rato de luz y buen clima.
Fue también relajante recorrer esos últimos kilómetros solo, a mi ritmo, disfrutando del atardecer, con la cabeza limpia.
Puedo decir a modo de cierre que después fui a muchos encuentros y aunque siempre la pase muy bien, tal vez ese fue el que mas disfrute porque hay que distinguir el viaje del moto encuentro, ya que a veces el recorrido para ir y venir es bueno, el encuentro es decepcionante, y otras veces el recorrido es malo pero el encuentro es muy bueno, en este caso fue excelente en todo sentido y solo me dejo mas y mas y mas ganas de subirme a la moto y compartir momentos así.









jueves, 13 de agosto de 2020

Cuando llega un angel...

Esta es una historia que puede ser la de cualquiera, la de todos o la de nadie, según quien la lea o quien la cuente, pero en algún lugar es real como lo es en mi caso.
Siempre fui un tipo solitario, sociable pero solitario, nacido y criado en los campos y los montes, sin hermanos conmigo y sin amigos, que después la vida llevo a una ciudad, a otra ciudad, a otra ciudad y así durante bastante tiempo, con mis padres por un lado, mis hermanos por otro, y yo por el mio, lo que me hizo inevitablemente muy desinhibido y mayormente una fama bastante endemoniada aparte de la experiencia que te da la calle, ya sea buena o mala, todo sirve.
La cuestión es que finalmente vine a caer en este pueblo en el año 1977 donde seguí mis estudios en el Colegio Nacional, segundo año B, luego tercer año B y finalmente luego de un estrepitoso fracaso en mis materias debido a mi notoria vagancia, de nuevo en tercer año, barajar y dar de nuevo, y habiendo sido un recién llegado, con una actitud algo diferente generalmente te termina comiendo el mito que a veces inconscientemente uno deja crecer.
Año 1979 ya establecido en la ciudad desde hacia dos años, mi familia establecida también en este pueblo y viviendo en el conocido barrio de la Estación de Trenes, por haber comprado mi padre una casa allí, aunque mi idea siempre siguió siendo la de tarde o temprano seguir camino; no obstante eso seguía viviendo en soledad porque mis padres y hermano  por razones de trabajo nunca estaban.
A mis 16 años estaba ante mi primer derrota, tenia que volver a cursar el tercer año, así que resignado a tener que juntarme con "pibes" mas chicos me presente esa mañana y fui directo a Secretaria para que me dijeran que división me iba a tocar, y decidieron mandarme al tercero A, así que ya habiendo iniciado el horario fui escoltado por aquella preceptora con quien mantenía una tensa relación desde siempre hasta el salón, donde me entrego a aquella profesora de Matemáticas con quien también mantenía una tensa relación desde siempre, o sea mi vida estudiantil era una cuestión muy tensa.
Esta profesora, conociendo mis marcadas dificultades y mala relación con los números, en forma ostentosa y a viva voz como para que todos esos pibitos un año menor que yo, los cuales hasta ese momento jamas habían existido para mi, habían sido invisibles, me dijo que sabiendo como era yo,  me iba a sentar con un alumno con muchos conocimientos y que estaba en los primeros puestos del cuadro de honor de la escuela para ver si se me pegaba algo y acto seguido, en un gesto abanicado y ostentoso, indico con su mano un asiento vacío junto a alguien y al dirigir la mirada para ver a mi nuevo e "inteligente" compañero, me encontré los ojos celestes mas hermosos y puros que había visto en mi vida, que me miraban intensamente, pertenecientes a la mas hermosa rubia que jamas había visto y que me sonreía como creo que deben sonreír los ángeles de verdad; sin poder dejar de mirarla solo fui hasta ahí y me senté a su lado, mientras me llegaba un perfume que debe ser igual al que tienen las nubes porque era la primera vez que sentía algo así.
A partir de allí se empezaron a pasar una serie de eventos a los que nunca les encontré explicación y tampoco me importa ahora.
Nuestro dialogo se dio en forma natural como si yo llevase sentado allí meses, que digo meses, años; cuando finalmente el horario de clases termino simplemente juntamos nuestros libros, salimos en grupo hacia la calle, fuimos caminando juntos con varios chicos mas en dirección a mi barrio, los demás chicos iban doblando o entrando en sus casas hasta que finalmente quedamos solos, ella y yo.
Cuando finalmente faltaban solos 2 cuadras para llegar a mi casa, le dije que yo doblaba y que vivía a solo 2, contestando ella que también vivía solo una cuadra mas pero derecho, o sea que eramos vecinos.
Le pregunte cuanto hacia que vivía en el barrio y ella simplemente me contesto "...siempre...nací acá..." y despues con un "...nos vemos mañana..." dio media vuelta y se fue.
Empece a caminar para mi casa mientras me cuestionaba si de verdad yo había vivido en ese barrio, como no la vi jamas, compartíamos el mismo espacio, la misma vereda, íbamos a la misma escuela, y seguía preguntándome como no la vi antes?
A la mañana siguiente a las 7 y 30 volví a la misma esquina donde nos habíamos separados el dia anterior y coincidimos perfectamente ya que yo había decidido cambiar de ruta, ella venia mas hermosa que el día anterior, sonriente, divertida, llena de energía, fue un saludo simple y luego a caminar, pero desde ese momento algo cambio, ya no pudimos separarnos mas, eramos el ángel y el demonio, el bien y el mal, el yin y el yang, o por lo menos así nos veían todos.
Pasábamos nuestros recreos juntos, formando grupos a partir de nosotros porque nos adueñamos de un rincón del patio y esos grupos se armaban, desarmaban, mutaban pero siempre con un denominador común, nosotros dos;  volvíamos juntos de la escuela, volvíamos a vernos por la tarde para estudiar, los fines de semana nos encontrábamos el sábado a la noche en el club  y bailábamos, nuestros compañeros llegaron a decir que la cosa empezaba cuando ella y yo nos juntábamos porque por lo general se iba todo al carajo y lo hacíamos sin una gota de alcohol, lo que llevo a pensar a todos que esos momentos de desequilibrio que teníamos en ciertos momentos solo cuando estábamos juntos eran algo natural; algunos domingos nos encontrábamos solo para caminar y llegue hasta ir a misa algunos domingos a la mañana para que no se aburriera con su abuela y hacíamos de eso algo divertido, habíamos descubiertos que eramos un cínico, en el sentido estricto de la palabra y una pragmática, una mezcla ideal. Los meses iban pasando, el año 1979 corría, yo iba a llegar a mis 17 años y ella terminaría sus 15, 
Yo venia arrastrando un noviazgo desde el año anterior con una chica que nada tenia que ver con la escuela y a quien veía poco y nada, que termino a mediados de ese año por simple aburrimiento y desinterés, mientras que ella, la dueña de esos ojos celestes, nunca se había interesado en esas cuestiones.
Nuestra vida seguía su curso apoyándonos uno en otro, ayudándonos, acompañándonos y divirtiéndonos mucho.
Se vino la primavera, obviamente el bien y el mal estaban juntos en el picnic, pasaron muchos actos y eventos, el yin y el yang andaban por ahí haciendo de las suyas.
Un lunes de octubre, con mis 17 años recién estrenados, a las 12 y 20 del mediodía tal y como ocurría todos los días llegamos a la misma esquina donde nos separábamos siempre, por un rato obviamente, pero ese día había algo diferente en el aire que se venia gestando desde el sábado mismo que había sido mas intenso que de costumbre entre nosotros; una energía que inclusive se notaba en nuestros compañeros; cuando finalmente debíamos decir un hasta luego simplemente nos quedamos parados uno frente al otro, yo con mis libros en la mano derecha y mi izquierda en el bolsillo, ella con sus libros apretados contra el pecho, hasta que luego de tomar aire ella simplemente levanto sus alucinantes ojos celeste, los clavo en los míos y sin vuelta ni pausas me dijo "....hacemos oficial lo que todos comentan...", y no como una pregunta, sino como una afirmación a lo que simplemente respondí tomando su mentón con mi mano izquierda y dándole un largo, largo y profundo beso en esa hermosa boca que tenia el sabor de lo mas dulce del mundo, devolviéndomelo ella como si nos hubiésemos besado durante toda la vida.
Acto seguido ella simplemente me miro, se sonrió, y comenzó a caminar hacia su casa, dándose vuelta luego de unos metros, mirándome con una sonrisa entre picara y malévola, a la vez que caminaba hacia atrás y me decía "...nos vemos mas tarde...".
Ni me imagine que apenas unas horitas después las cosas se iban a  poner de verdad intensas y se iban a quedar así, y se vinieron tres meses que viviríamos como si fuesen nuestros tres últimos meses de vida.
Hay que aclarar que nosotros las fase uno de cualquier relación ya la habíamos pasado, por eso ese mismo día iniciamos la fase dos y que cada uno entienda lo que quiera.
Los días iban pasado y pasando, nuestros compañeros llegaron a decir que iban a tener que separarnos por un tiempo porque sino no íbamos a llegar  vivos a fin de año o posiblemente nos lográsemos sobrevivir el verano.
A nuestra acostumbrada intensidad y momentos de desequilibrio públicos, donde para el mundo ella era un ángel con su demonio privado, algo tácitamente acordado y definido, sumamos otros privados, donde los papeles y los limites se volvían algo difusos, un cóctel complicado.
Nada de esto hacia que no fuésemos responsables, seguíamos siendo hijos devotos, obedientes y nos nos creíamos realmente eso de ser los rebeldes, sino que era como un juego, un ejercicio.
Mis padres adoraban al ángel, les parecía una cosa fuera de lugar en mi vida pero totalmente beneficiosa, mientras que yo me llevaba perfectamente con los suyos y eso se debía al cuidado extremo mutuo que teníamos el uno por el otro.
El año fue cerrándose y seguíamos nuestro camino con un éxito en los estudios ya que ella siguió con su acostumbrado promedio y yo por primera vez en mi récord estudiantil termine sin llevarme ninguna materia producto del sistema de estudio del ángel plagado de premios y castigos muy motivadores, por lo que teníamos en mente un verano muy muy fuerte en todo sentido, nos lo habíamos ganado.
A veces las cosas no salen como uno las planea porque al llegar el fin de año y finalizando diciembre por razones de salud de mi papa tuve que irme bastante lejos para la época, y las comunicaciones no eran de lo mejor, acuérdense que hablamos de finales de los 70, no había muchos teléfonos al menos en nuestras familias.
Así que un día a fines de diciembre partí y mi vuelta se programo de una para el mes de marzo para el inicio de clases y a pesar de los que muchos pensarían que nuestra despedida fue trágica, en realidad no fue así, nos despedimos con la plena conciencia de la necesidad de ese viaje y de nuestros sentimientos aparte de ser ese nuestro estilo.
El lugar donde me fui era complicado porque hasta era muy difícil poder siquiera mandar una carta cada tanto pero las pocas que escribíamos eran un sostén y una forma de poder decirnos o contarnos cosas que quizás si hubiésemos estado juntos no hubiésemos podido, una carta enviada es como una bala disparada, da en el blanco y no podemos prever su consecuencia.
Finalmente pasaron esos meses y un día regrese, el encuentro al igual que la partida contra todo pronostico no fue novelesco, parecía que nunca me hubiese ido.
Todo estaba igual pero todo había cambiado, nuestra aparición juntos nuevamente causo en todos algo como ese instante de calma antes de la tormenta, muy breve pero intenso, pero el tema es que la tormenta que debió venir después nunca llego, simplemente seguimos nuestra vida en una frecuencia tan baja que pronto fuimos dos mas en la multitud, lo cual significo que nuestra intensidad paso a ser nuestra y solo nuestra.
El año 80 llego con calamidades y con decisiones, tuve que optar por seguir mis estudios en otro lugar para inicar una carrera militarizada, algo inesperado para el pequeño universo en que nos movíamos, pero el ángel si lo sabia, estaba de acuerdo, me apoyaba y me conocía perfectamente, así que en el año 1981 me fui.
Nuestra despedida fue fiel a nuestro estilo, eso era un medio para nuestro fin y por lo tanto no a meritaba dramas.
Mis vueltas eran largas, venia muy poco porque así eran las cosas en el lugar donde estaba y cuando venia era apenas por 24 horas, las cuales vivíamos intensamente; ella aprovechaba ese tiempo muerto de nuestra relación para ser como siempre una de las mejores e ir hacia adelante.
Ese año paso y ella egreso de quinto año mientras yo terminaba perfectamente mi primer año en mi academia con buenos resultados por lo que pudimos pasar 15 días del verano juntos disfrutando tranquila e intensamente de nuestra compañía ahora mas seguros que nunca porque veíamos un futuro muy prometedor, estábamos enfocados en lo mismo.
El año 1982 vino también con catástrofes, una guerra que nos causo a quienes llevábamos un uniforme mucho dolor e incertidumbre, un país que se derrumbaba.
Ese año prácticamente nos vimos muy poco, pero nos escribíamos a diario y nuestras cartas eran verdaderos libros que quizás un día debería volcar en algún sitio.
Yo estudiaba denodada mente y ella mucho mas, había elegido ser en primer termino docente así que abrazo esa meta con todas sus fuerzas y conociéndola se que dejaba la vida sobre los libros.
Llego finalmente el fin de ese nefasto año, fiesta de egreso fenomenal donde pude presentar a mi ángel a todos mis compañeros que por supuesto estaba mas hermosa y radiante que nunca por mi egreso e inicio de mi carrera y también porque ella misma había logrado algo especial que era haber aprobado en un año las materias de dos años de su carrera de docente por lo que solo le quedaban las practicas que iba a realizar durante 1983 algo que nadie había hecho hasta ese momento y eso pinta de cuerpo y alma de quien se trata este ángel mio.
El resto fue muy simple, hacíamos todo con la misma pasión de siempre, estudiábamos, trabajábamos, nos amábamos con las mismas ganas, solo queríamos estar juntos y sin que ello significara una relación asfixiante o toxica, todo lo contrario, la pasábamos tan bien juntos; nuestros días libres los dedicábamos a pasear, estar con amigos, con nuestras familias, a vivir.
Después de un tiempo, ya en el año 1985, un dia cualquiera mi ángel tan descuidadamente como lo hacia ella simplemente me dijo: "...hacemos oficial lo que todos ya saben y nos casamos...", respondiendo le yo con un beso igual al de aquella esquina hacia ya varios años.
Nos casamos un 11 de octubre de 1985 y nos fuimos a vivir juntos, fue como irme a vivir al cielo, finalmente era mi esposa.
El tiempo pasaba y eramos felices, al poco tiempo pudimos comprar nuestra propia casa, una quinta de casi media manzana con una casa antigua y enorme, donde todo era cuatro por cuatro, donde el paraíso se había terminado de corporizar en la tierra.
En el año 1987 mi ángel me dio una noticia que cambio mi vida para siempre y me llevo a otro nivel, estaba embarazada¡¡¡ la felicidad fue indescriptible.
En esos meses siguientes volvimos a aquella intensidad de nuestros primeros tres meses, era increíble, ver como esa adolescente preciosa que después fue una joven bellisima se había convertido en una mujer de una belleza indescriptible con su embarazo.
Pasaba horas mirándola, admirándola¡, vivía para atenderla, complacerla y estar atento a su mas mínimo antojo o capricho.
En enero de 1988 nació nuestro bebe, la cosa mas hermosa que cualquier ser humano puede querer y fuimos una familia; nuestro hijo fue creciendo en esa quinta, al aire libre, en libertad, con todo nuestro amor.
Fines de 1990, el país en crisis pero nosotros seguíamos adelante, podíamos con todo aunque a veces no la pasáramos tan bien cuando mi ángel hermoso me da otra noticia increíble, venia nuestro segundo hijo, con lo cual no nos interesaba nada mas que eso y eramos felices.
El tiempo paso, nació nuestro segundo hijo, un ser maravilloso y adorable, los dos hermanos empezaron el jardín, luego la escuela primaria, mi ángel seguía estudiando sus profesorados, yo continuaba ascendiendo en mi carrera con mas responsabilidades pero también nuestra economía mejoraba y nos iba a permitir seguir adelantando.
En el año 1994 se nos presento la oportunidad de comprar una casa mas en la zona céntrica y con todo tipo de servicio.
Nos fuimos felices a seguir viviendo, nuestros hijos también se sintieron felices y se adaptaron rápidamente al nuevo barrio.
Crecimos como personas, como familia, personalmente, económicamente, nos peleamos, nos amigamos, discutimos, nos pedimos disculpas mil veces pero nunca nos separamos mas allá de la distancia de una caricia o tan lejos como para no escucharnos.
Los años pasaron, vimos a nuestros hijos crecer y desarrollarse, perdimos muchas cosas y ganamos muchas otras pero siempre estábamos ahí, yo para mi ángel y ella para mi sabiendo que nuestras espaldas estaban cubiertas todo el tiempo.
Llegaron las nueras, nuestros hijos hicieron sus propias carreras, tuvieron sus casas y se fueron; nosotros decidimos que había llegado el momento de retirarnos, al fin se terminaba nuestra etapa de trabajo y que habíamos completado nuestras carreras tal y como lo quisimos.
Entonces un día nos encontramos solos, en nuestra casa, sin nada mas que hacer que atendernos mutuamente y todo volvió a empezar.
Nuestras noches eran hermosas, nuestras mañanas memorables y nuestras tardes geniales, todo era a temporal.
Un día llegaron los nietos, así de golpe, y nuestro mundo se puso de cabeza, mi ángel desempolvo esa intensidad maternal tan exquisita y yo mi capacidad de malcriar a cualquier ser humano hasta limites increíbles.
No fuimos una pareja perfecta con una vida perfecta, fuimos una pareja con una vida y para mi fue increíble ver desde la primera fila privilegiada como esa bellisima adolescente se convirtió en una hermosa joven, en una preciosa madre, en una exquisita abuela, tuve un privilegio que jamas nadie tuvo ni va a tener.
Recorrimos un largo camino, hicimos lo que quisimos cuando quisimos, logramos los objetivos, han pasado mas de 40 años y en este instante mientras estoy tirado en mi sillón, frente a una tele, con el sol entrando por el ventanal que da al jardín, y con mi ángel rubio que dormita con su cabeza sobre mi pecho con su suave respiración, su perfume a nube llegándome, con su intensidad en una breve pausa, me siento en paz...pero la historia no esta cerrada.




domingo, 28 de julio de 2019

Azul....lo que me dejo....

En fin, el día fue pasando, el resto no dio para mucho cuento mas, pero si alguien recuerda en un relato anterior mencione que en el mismo hotel  donde Raul y yo nos alojábamos había varios personajes que andaban en moto procedentes también de Loberia a quienes obviamente conocía pero a los que en general no había tratado.
En el ir y venir, entretenidos no habíamos prestado atención al paradero de ellos ya que solo nos cruzamos brevemente en el desayuno del hotel, pero si era seguro que no los habíamos visto en todo el día ni el día anterior, hasta que en un momento en que circulábamos por una esquina de la plaza de Azul donde se ubica una conocida y cara confitería; allí es donde Raul me dice que en la confitería están los "moteros" de Loberia.
Por pura cortesía nos acercamos a saludar, luego de una breve charla, la verdad quede sorprendido, lo primero es que nos enteramos que a pesar de que están en Azul desde hace dos días, no han ni siquiera pasado por el lugar del encuentro, las motos están guardadas en el hotel, ellos se instalaron en esa confitería al mediodía, al momento son mas de las seis de la tarde y siguen ahí, con planes de quedarse a cenar en ese mismo lugar, o sea, doce horas sentados allí, mi mente realmente trataba de entender de que se trataba eso.
La cosa no daba para mas, nos fuimos y volvimos al encuentro donde no hubo grandes cosas para ver, solo mas desorden y desorganizacion.
Hubo un intento cayendo la noche, de dar un espectáculo con unos "stunt", como se llama a quienes hacen malabarismos o piruetas, o como quieras llamarlo, lamentablemente termino mal, un truco fallido con una mujer del publico lastimada.
Nos arriamos un rato a una cantina como para comer algo, nueva cola, y desde allí decidimos irnos, teniendo que pasar nuevamente por medio del despelote de los "cortadores" de la entrada que seguían sin ningún tipo de control.
Después de un agradable descanso, un buen despertar, dia domingo a la mañana, al ir a desayunar nos enteramos que nuestros vecinos "moteros" loberenses había salido a las siete de la mañana, en pleno invierno, sinceramente no lo podíamos creer¡¡, estábamos a apenas doscientos kms de nuestro pueblo.
Asi que hicimos una previa recorrida por el pueblo ya mas tranquilos, domingo a la mañana.











Despues de un paseo relajante volvimos a la ruta y fiel a mi costumbre, me perdi, sali para cualquier lado, haciendo como kilometros de mas, eso pasa generalmente cuando te relajas demasiado, lo cual es muy pero muy bueno.
La cuestion es que debi haber tomado en direccion a Tandil pero casi termino yendo a Bahia Blanca, menos mal que mi compañero se avivo a tiempo, asi que finalmente embocamos la ruta.

La vuelta hasta Tandil fue muy relajada, de verdad la disfrute, pero por sobre todas las cosas disfrute salir de ese desastre que fue el moto encuentro al cual al dia de hoy no volvi a pisar y no pienso volver jamas.


jueves, 25 de julio de 2019

Azul....mucho ruido y pocas cosas....

La tarde se presentaba hermosa, la temperatura excelente, la cantidad de gente era al menos para mi fuera de lo común, no había un sitio donde sentarse calmadamente a simplemente pasar un momento, observar motos y cosas así, o sea hacer lo que se hace en un encuentro de ese tipo, pero el problema es que el movimiento ya era un poco incomodo, motos a mucha velocidad, gente que nada tiene que ver con un evento así, stands de venta que nada que ver con las motos, colas para poder tomar una simple gaseosa y ni hablar de algo que para mi siempre fue algo de vital importancia cuando voy a estos eventos, baños, baños y baños en condiciones, la realidad es que casi no había y eran un asco.
La noche fue cayendo lentamente, decidimos comer algo y después intentar ver los shows musicales, según la propaganda vendida había recitales durante toda la noche; puedo recordar que nos sentamos a un gazebo de los tantos que había y haber disfrutado un enorme sándwich de milanesa, nada despreciable.
Después de eso, simplemente tomamos nuestras motos y nos dirigimos a algún lugar cercano al escenario; con nuestras queridas nenas como un cómodo asiento nos dedicamos a escuchar en primer termino un grupo de local de chicas con un rock un tanto pesado, no muy de mi gusto pero me cayo bien, buenas letras y bien tocado, pero en un momento llego lo mio, LEGENDARIOS 70¡¡¡¡¡¡, por favor, busquen en Youtube....dejo enlace...https://www.youtube.com/watch?v=URTjRmUZ0B0  si algún momento quieren perder un minuto, simplemente escúchenlos.










Quiero aclarar que mi compañero no es precisamente un expedicionario de la noche, así que por lo tanto, lo mio no iba a ser muy largo, luego es escuchar lo que me gustaba, charlar con personas que fuimos conociendo, algunos personajes interesantes pero la cosa se fue desvirtuando, aparecieron los famosos "cortadores"; para quienes seguro no conocen estos tipos, les cuento quienes son y que hacen.
Un "cortador" es un "cabeza de tacho", pero ser humano al fin  aunque no estoy muy seguro en que parte escala de la evolución humana se encuentra; generalmente el "cortador" es poseedor y digo poseedor no propietario porque nunca se  sabe de sonde vienen esas motos que ninguna pasa los 125 c.c. totalmente desmantelada, tuneada, planchada, o como quieras llamarla, carente de patente, luces o cualquier otro elemento de seguridad, jamas usa casco o cualquier otro elemento de seguridad y es perseguido por cuanta autoridad  haya dando vuelta.
No viaja, carece de toda documentación y por lo general vive en forma ATR, eso se lo dejo al lector, averiguenlo y coméntenmelo.
Como se realiza un corte?, paso a explicarlo: la motocicleta tiene entre sus diversos elementos sobre el manillar derecho donde va el acelerador dos teclas, una de ellas es el boton de arranque, es decir, pones el contacto mediante la la llave de contacto luego oprimís esa techa que hace girar el motor de arranque o "burro" lo cual hace que la moto encienda; la otra tecla que existe es una que al accionarla corta la corriente del encendido y la moto se para automáticamente, básicamente corta la corriente que va a la bujía.
Cual es la  función de esa llave de corte? es muy simple, es una llave de corte de emergencia, en caso de una caída o cualquier otra cosa que te ponga en peligro, no tenes necesidad de accionar  o girar la llave de contacto, algo que te puede llevar mas tiempo, solamente tenes que tocar esa tecla, el motor se detiene inmediatamente.
Ahora bien, que tiene que ver esto con los cortadores? paso a explicarlo, cuando vos queres realizar un corte, o sea una importante explosión, solo tenes que acelerar a fondo la moto, y luego activar la llave de corte de emergencia, cortar y conectar, cortar y conectar, la junta de gases en el cilindro, produce esas fuerte explosiones que te hacen explotar los huevos.....una y mil veces.
Todo se fue poniendo aburrido,  así que decidimos irnos, era bastante temprano, no creo que fueran mas de las 2 de la mañana, así que enfilamos para el hotel y al salir nuevamente un ejercito de "cortadores" haciendo picadas en la entrada del moto encuentro, deprimente.
Luego de una noche de descanso muy buena, el sabado fue un poco mas interesante, desayuno en el hotel, vuelta al predio, ningún cambio, pero alli nos enteramos que habia una movida interesante en la ruta: picadas, obviamente ilegales, pero de motos interesantes y hasta alli nos fuimos, a pocos kms de Azul en una ruta sin transito, divertido al menos para nosotros.







Experiencia interesante, hasta que llego la policía, allí termino la historia, así que no quedo mas remedio que volver a la ciudad donde se estaba organizando la tradicional caravana, hoy ya fuera de uso, así que no quedo mas remedio que unirnos a ella, momento divertido, con la elección de la reina....















Obviamente tuvimos nuestra Reina...como correspondía, una mujer de moto... 




También aquí se dio algo extraño, nuevamente los cortadores arruinaron todo, y en especial se dio algo raro con "moteros" de Loberia, y lo pongo entre comillas porque ese dia les perdi totalmente el respeto y hasta el día de hoy les huyo...los esquivo.






jueves, 20 de junio de 2019

Azul, primera mala impresión..

Una cosa lleva a la otra, así dice un dicho popular, hijos de las redes sociales somos, allí todo se acelera; continué con pequeñas movidas publicando lo que obtenía tratando de llegar a las personas, lo que me dio buenos resultados me fui haciendo de personas que gustaban de andar en moto con los que hice algunas salidas.






Pero a veces el hecho de que nos guste andar en moto, no hace que nuestras personalidades tengan otro punto en común, y eso solo no sirve, andar en moto es mas que solo gustarte andar en moto....mucha redundancia, pero ilustra la idea, también son necesarios códigos, actitudes, ideas, personalidades y otras cosas que hacen que la relación en la ruta sea agradable porque de eso se trata.
En mi caso y en este caso la cosa, no sirvió, solamente encontré muchos egos, mucha careta.
A ver... a esta altura cabe aclarar las, como decirlo, categorías?, castas?, o como sea dentro de la gente que anda en moto; esta el tipo que compra una moto que sale un dineral y lo ve desde el lado de la inversión, se vanagloria de tener una moto que vale una fortuna pero cuando preguntas que viajes ha hecho, como la disfruta, te contesta que no la saca seguido porque es muy caro el mantenimiento y cuanto mas la rueda, pierde valor; esta el motero que saca la moto para ir a tomar un café a 50 kilómetros y volver; esta el motero que quiere llegar desde el punto A al punto B en el menor tiempo posible, llegar, guardar la moto, y salir a pasear a pie; esta el motero que solo compra "Japones" y de primera marca, aunque sea modelo 1980 y tenga 500000 kilómetros, sabe que no puede salir del pueblo porque seguro se rompe......pero anda en "japones", esta el motero que sale en grupo con una moto nueva y cuando no esta satisfecho con la moto, vuelve y la cambia, al fin de semana siguiente le pasa lo mismo y así va su vida; esta el que si compra moto tiene que equiparse hasta los ojos¡¡¡ y todo para salir a dar una vuelta al centro el domingo a la tarde¡¡¡¡; así podría seguir describiendo por cientos de paginas los personajes que andan en moto.
Después de todos esos, estoy yo, un híbrido total por cosas que después irán apareciendo, que como dice el dicho popular, soy un orejano que no aguanta la marca, al que no le importan las marcas, no le importa la ropa, no le importa el equipo, no le importa la facha, al que solo le interesa......andar en moto....y llegar lo mas lejos que te pueda llevar una moto, que aunque no lo crean, es una distancia infinita, tanto como llegue tu imaginación, no tiene limites.
Mi siguiente movida fue obviamente ir a un nuevo moto encuentro, estaba por ese entonces tratando de ver ese tema, así que encontré que en Azul, Provincia de Buenos Aires se hacia uno, muy conocido y afamado y se me plegó un vecino, Raul, motero recién iniciado mas o menos como yo pero con menos ruta, imagínate¡¡¡.
Era en otoño-invierno la cosa, y ahí se planteo la primera diferencia entre ambos y la característica que me definía y me define, mi vecino, reservo hotel¡.
Aquí se inicia otra división en mi vida de moto, por motivos que irán viendo a medida que avance este relato; el hecho es que pactamos nuestra salida para un viernes muy temprano, hacia un frío terrible, y la verdad es que si bien estaba bastante abrigado, el equipo no era el adecuado porque iba a ser el primer invierno de los muchos que vendrían que iba a rodar.
Nuestra primer tirada fue desde Loberia a Tandil, 115 kilometros  de mucho frío, arribamos a una estación de servicio y decidimos tomar algo caliente porque la verdad, yo estaba helado y no podía parar de temblar.
En el instante en que intentaba bajarme de la moto, el primer inconveniente, se me cayeron los anteojos y los rompí, encima teníamos que viajar el resto de la mañana con el sol de frente.
Después de un buen rato finalmente movimos y obviamente fui a comprar otro par de anteojos....





 y........ de nuevo a la ruta, aunque recorridos apenas no mas de 10 kilómetros, ya estaba tan helado y temblaba de una forma que parecía que iba a desmayarme, pintaba feo.
A esta altura quiero aclarar que no soy un blando, he pasado toda clase de cosas en mi vida, sobre todo fríos, calores, hambre, dolores varios y mojaduras, ya sea por trabajo o diversión, andando en moto o cuatriciclo por la arena, el barro o donde sea, en invierno o en verano, he conocido el cansancio extremo físico y mental, pero este era un frío diferente, un frío difícil de combatir por la quietud que llevaba sobre la moto, el vientito helado que te pega y se te mete por todos lados.
Fue en esos momentos en que ya estaba pensando decirle a Raul de parar a un costado de la ruta en que apareció una pareja que viajaba en una moto Custom, una Zanella Patagonia, si mal no recuerdo, me pasaron e inmediatamente me di cuenta que detrás de ellos su moto iba despidiendo una brisa cálida que me pegaba de lleno, me calentaba el pecho, me calentaba las rodillas, y me permitía avanzar con facilidad, con lo cual me quede detrás de ellos y en poquitos kilómetros ya me sentía mucho mejor y aclaro que no había hecho esto con mi compañero de ruta primero porque el iba mas rápido que yo y segundo porque su moto era muy fría, no despedía una gota de calor.
El viaje se volvió mucho mejor y aprendí algo que iba a servirme hasta el día de hoy: aprovechar la temperatura y la succión, cosas que se usan en las rutas, no en otro ámbito de las motos o cuatriciclos.
Ya casi llegando a Azul nos encontramos con una gran caravana de motos que se dirigían hasta un convento ubicado en la zona rural de Azul sobre la vieja Ruta 30, así que nos plegamos y hasta ahí fuimos, la verdad una linda experiencia ir junto a tantas motos, pero con la protesta de mi compañero ya que teníamos que circular un poquito por tierra, lo que marco una nueva diferencia entre nosotros, ya que de ninguna manera pondría por delante el conocer o disfrutar porque la moto este mas o menos limpia y eso es definitivo.
El lugar era bellisimo y trasmitía una paz increíble, como preparándonos para el desbole que vendría después.












Luego de ese momento de paz y reflexión, volvimos con todo el grupo a retomar nuestro rumbo original hacia Azul, y en ese tramo también ocurrieron un par de cosas que serian una constante en mis viajes, lo primero fue perder una cámara en plena ruta 30 que por suerte fue encontrada por mi compañero de ruta que venia detrás, y entrando a Azul, perdí un guante también hallado por mi compañero y aquí lo mas insólito, se me salio un tornillo del visor del casco y adivinen quien lo vio y lo encontró, si.... mi compañero de ruta, hasta el día de hoy un misterio como pudo verlo y decirme el lugar exacto donde estaba.
Dije anteriormente que estas cosas serian una marca en mis viajes porque siempre pierdo, rompo algo o me pierdo.



Una vez que estuvimos en la ciudad nos dirigimos al hotel, nos acomodamos en la habitación y nos encontramos con otros motoristas de Loberia, a quienes dedicare en su momento un párrafo especial.
También vi algo de lo que siempre reniego y he renegado, y que anteriormente mencione, llego al hotel un tipo con un auto con el cual arrastraba una trailer con una moto de muy alta cilindrada, luego de acomodarse, se equipo con un equipo como para viajar 10.000 kilómetros y solo tenia que hacer 10 cuadras, bajo la moto y se fue al moto encuentro, que cada uno saque sus propias conclusiones, yo hice las mías hace rato.
Finalmente nos dirigimos nosotros también al predio, y ahí fue donde me di cuenta en el quilombo en el que íbamos a estar por 2 días y 2 noches, lo que me llevaría a otras varias conclusiones y decisiones para marcar mi estilo de andar en moto.